La historia no podía tener otro final. Tenía que ganar Huracán y ser plenamente feliz en el día de su cumpleaños número 100. Y debía vencer hasta con cierta dosis de heroísmo, para añadirle una cuota mayor de emotividad. Para que todo fuese casi mágico y para que Huracán tuviera su tarde soñada en estos tiempos difíciles.
Y resultó un justo ganador, Huracán. No por nada la gran figura de la tarde fue Andújar, quien evitó la consumación prematura del triunfo local merced a una actuación digna de sus mejores jornadas. El
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados